EL DIABLO VISTE DE PRADA2: SIGUIENDO EL ESQUEMA DE LA ORIGINAL
David Frankel (“El diablo viste de Prada“) dirige también la segunda entrega de la famosa película. La revista que dirige Miranda (Meryl Streep) está pasando por una crisis de reputación, el dueño del grupo editorial contrata a Andy (Anne Hathaway) para salir del bache. Andy durante este tiempo se ha convertido en una periodista reconocida, pero acaba de perder su trabajo, el periódico donde trabajaba ha cerrado.
Esta nueva película realizada 20 años después de la primera ha venido acompañada de una fuerte campaña publicitaria. Guarda un formato similar a la primera pero, aún siendo entretenida, es menos divertida que la primera. La historia toca temas interesantes, como la lamentable crisis que sufre el periodismo en papel y los intereses económicos despiadados que fulminan industrias que tanto valor tienen. El personaje que debería poner el humor es un rico poco avispado, novio de Emily (Emily Blunt), interpretado por Justin Theroux, pero no lo consigue demasiado. El desfile de modelitos y glamour se mantiene, pero no hay ninguna escena icónica como la del famoso jersey azul cerúleo. El placer nos lo da Meryl Streep, de nuevo en la piel de Miranda, con su singular forma de hablar y sus gestos, siempre marcando distancias, desde la superioridad. Es el personaje que más ha cambiado, se ha dulcificado ligeramente, pero sigue siendo fiel a si misma, su aplastante sinceridad le da problemas a la hora de adaptarse a lo políticamente correcto, otra crítica interesante que hace la película. También nos gusta ver el reconocimiento que obtiene el fiel y discreto Nigel (Stanley Tucchi). Una película para fans de la primera película y/o de la grandísima Meryl Streep. (Valoración: 6 sobre 10).
Esta nueva película realizada 20 años después de la primera ha venido acompañada de una fuerte campaña publicitaria. Guarda un formato similar a la primera pero, aún siendo entretenida, es menos divertida que la primera. La historia toca temas interesantes, como la lamentable crisis que sufre el periodismo en papel y los intereses económicos despiadados que fulminan industrias que tanto valor tienen. El personaje que debería poner el humor es un rico poco avispado, novio de Emily (Emily Blunt), interpretado por Justin Theroux, pero no lo consigue demasiado. El desfile de modelitos y glamour se mantiene, pero no hay ninguna escena icónica como la del famoso jersey azul cerúleo. El placer nos lo da Meryl Streep, de nuevo en la piel de Miranda, con su singular forma de hablar y sus gestos, siempre marcando distancias, desde la superioridad. Es el personaje que más ha cambiado, se ha dulcificado ligeramente, pero sigue siendo fiel a si misma, su aplastante sinceridad le da problemas a la hora de adaptarse a lo políticamente correcto, otra crítica interesante que hace la película. También nos gusta ver el reconocimiento que obtiene el fiel y discreto Nigel (Stanley Tucchi). Una película para fans de la primera película y/o de la grandísima Meryl Streep. (Valoración: 6 sobre 10).

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