LOS CABALLEROS BLANCOS: HISTORIA INCOMPLETA

El belga Joachim Lafosse ("Perder la razón") dirige esta película inspirada en un hecho real. En 2007 Jaques Arnault (Vincent Lindon) el director de la ONG francesa El arca de Zoe se desplaza con su equipo a El Chad con el fin de sacar a 300 niños del país para darlos en adopción. Este objetivo es desconocido por parte de los habitantes de los poblados que ceden a los niños creyendo que se quedarán en el país en un campamento. 
La historia es potente y singular, sin embargo el desarrollo del guión resulta incompleto. Hay una primera parte de la película que muestra las enormes dificultades del equipo para llevar a cabo su objetivo en un país en guerra. Complicaciones para conseguir recursos, engaños recíprocos, corrupción y alta peligrosidad en cada movimiento. Esa sensación de trabas e inseguridad se transmite muy bien aunque toma demasiado tiempo. Sin embargo, no se profundiza en la clave de la historia, en entender lo que hay en la cabeza del director de la ONG y su principal colaboradora. Vemos como se comportan, sobre todo el personaje de Vincent Lindon que hace una estupenda interpretación, pero ni se nos muestra su relación ni si se justifican o no su actuación ante sí mismos. Se hurga poco en si su afán es 100% mercantilista, si siempre fueron así o el tiempo y las experiencias les deformó. También hay grandes lagunas sobre el nivel de información que compartían con el resto del equipo o porqué querían llevar con ellos a una periodista cuando lo que hacen no es precisamente un acto solidario. Pese a esa notoria falta de información, es atractiva la dinámica y la tensión que surge en el grupo de cooperantes donde ni todos saben todo de cómo se hacen las gestiones, ni tienen el mismo nivel de involucración e interés por llevar a término el proyecto.
A Lafosse, director quizás sobrevalorado por crítica y festivales (Concha de Plata en el Festival de San Sebastián), le gusta trabajar así. En "Perder la razón" parecía no pasar mucho y de repente se desencadenaban acontecimientos trágicos para los que el espectador casi no había recibido información o ésta era extremadamente sutil.
Lo mejor del film es la actuación de Lindon, buscar la reflexión sobre un tema candente poco tratado en formato película y algunos momentos sensibles (estremecedora la escena de la madre que quiere dar a su niño a la ONG). Lo peor, que exige leer demasiado entre líneas dejando una sensación desconcertante y la falta del punto de vista del director en la historia (Valoración: 6 sobre 10).


Comentarios

  1. Magnifica, reflexiva sobre las ONG
    No todo lo alteuista es tal

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  2. Gracias Mila. Siendo un tema tan intersante , a mi me hubiera gustado que fuera mas explicativa en algunos puntos en los que hay que poner mucha imaginacion o leer sobre el caso real..

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