LA MUJER MÁS RICA DEL MUNDO:
Thierry Klifa ("Todo nos separa"), dirige este film, inspirado en el affair Bettencourt, protagonizado por Lilianne Bettencourt. Un caso judicial muy notorio acaecido en 2007 en Francia. La hija de la heredera de L'Oreal demandó a un fotógrafo porque consideró que éste se aprovechaba de la fragilidad mental de su madre para conseguir altísimas donaciones (hasta1000 millones de euros). Marianne Farrere (Isabelle Huppert) es la heredera y presidenta de un imperio empresarial. Está casada y tiene una hija, Frederique (Marina Fois). Su vida es bastante aburrida hasta que un día conoce a Pierre (Laurent Lafitte), un fotógrafo gay que le resulta muy divertido.
La historia se hace muy monótona, larga, sin puntos de inflexión. La mayor parte del relato cuenta cómo se crea y se desarrolla la relación entre esta mujer rica y poderosa involucrada activamente en el negocio familiar, pero con una vida bastante insulsa a la que llega un artista de personalidad provocadora. Una persona caprichosa y manipuladora que embelesa a Marianne y de la que consigue grandes cantidades de dinero. Una relación con altibajos donde él tiene la sartén por el mango, algo que subleva a la hija de Marianne. La relación madre- hija está contada de forma extraña, nos hace preguntarnos si son o no madre - hija por la frialdad que preside su relación. Los dos actores protagonistas son lo que justifica ver la película. Huppert que siempre hace diferente cada personaje y Lafitte en un personaje complejo por sus cambios de humor y sus salidas de tono, ocurrente, cruel, interesado (Valoración: 6 sobre 10).
La historia se hace muy monótona, larga, sin puntos de inflexión. La mayor parte del relato cuenta cómo se crea y se desarrolla la relación entre esta mujer rica y poderosa involucrada activamente en el negocio familiar, pero con una vida bastante insulsa a la que llega un artista de personalidad provocadora. Una persona caprichosa y manipuladora que embelesa a Marianne y de la que consigue grandes cantidades de dinero. Una relación con altibajos donde él tiene la sartén por el mango, algo que subleva a la hija de Marianne. La relación madre- hija está contada de forma extraña, nos hace preguntarnos si son o no madre - hija por la frialdad que preside su relación. Los dos actores protagonistas son lo que justifica ver la película. Huppert que siempre hace diferente cada personaje y Lafitte en un personaje complejo por sus cambios de humor y sus salidas de tono, ocurrente, cruel, interesado (Valoración: 6 sobre 10).

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