LA ÚLTIMA RONDA EN VENECIA: AMIGOS PARA SIEMPRE
El italiano Francesco Sossai ("Altri cannibali"), co-escribe y dirige este film. Dos amigos que están alrededor de los 50, Carlobianchi (Sergio Romano) y Dori (Pierpaolo Capovilla), muy aficionados a irse de copas sin preocuparles cuando volver a casa, conocen a un joven universitario, Giulio (Filippo Scotti), un chico disciplinado y poco dado a la improvisación para el que los estudios son lo primero.
Esta película ha tenido mucho éxito en Italia y fue multi-premiada en los David de Donatello, entre ellos mejor película, guion, director y actor protagonista (Sergio Romano). Se trata de una comedia más bien de sonrisa, que cuenta las cosas que les pasan a los dos amigos a lo largo de una noche de farra. La historia tarda algo en arrancar, nos cuesta cogerles el aire a estos dos personajes tan pintorescos, aunque en el transcurso de la historia nos resultarán entrañables. También a veces no es fácil entender sus conversaciones marcadas en parte por el exceso etílico. En su deambular buscando un nuevo bar descubren a Giulio un chico que parece estarse perdiendo las mejores cosas de la juventud, algo en lo que los dos amigos consideran que deben actuar de forma urgente. Los dos protagonistas son estupendos, no parece que estén actuando, realmente parecen amigos por la gran complicidad que transmiten. Algunas de las historias de otros tiempos, que incluyen a un tercer amigo, se cuentan de forma deslabazada, más allá de que probablemente nos falte cierto contexto, la historia sucede en el Veneto, y parece respirar muy bien la personalidad y atmósfera de esa región italiana. Una historia sobre la amistad masculina desarrollada de forma poco convencional. (Valoración: 6.5 sobre 10).
Esta película ha tenido mucho éxito en Italia y fue multi-premiada en los David de Donatello, entre ellos mejor película, guion, director y actor protagonista (Sergio Romano). Se trata de una comedia más bien de sonrisa, que cuenta las cosas que les pasan a los dos amigos a lo largo de una noche de farra. La historia tarda algo en arrancar, nos cuesta cogerles el aire a estos dos personajes tan pintorescos, aunque en el transcurso de la historia nos resultarán entrañables. También a veces no es fácil entender sus conversaciones marcadas en parte por el exceso etílico. En su deambular buscando un nuevo bar descubren a Giulio un chico que parece estarse perdiendo las mejores cosas de la juventud, algo en lo que los dos amigos consideran que deben actuar de forma urgente. Los dos protagonistas son estupendos, no parece que estén actuando, realmente parecen amigos por la gran complicidad que transmiten. Algunas de las historias de otros tiempos, que incluyen a un tercer amigo, se cuentan de forma deslabazada, más allá de que probablemente nos falte cierto contexto, la historia sucede en el Veneto, y parece respirar muy bien la personalidad y atmósfera de esa región italiana. Una historia sobre la amistad masculina desarrollada de forma poco convencional. (Valoración: 6.5 sobre 10).

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