WHIPLASH: INTENSO JUEGO DE FUERZAS



Realizada por el jovencísimo Damien Chazelle, "Whiplash" es la película que se ha colado por sorpresa en las nominaciones a los Oscar 2015 (mejor película, mejor actor de reparto, guión adaptado, montaje y sonido ). La historia es sencilla y directa, Andrew (Miles Teller), un chico de 19 años que quiere triunfar a toda costa como batería de jazz, es seleccionado por la escuela de música con más prestigio en USA. Se entabla una relación de desafío entre Andrew y Fletcher (J.K. Simmons), profesor y director de la mejor orquesta de jazz de la escuela, con gran reputación profesional, pero temido por los alumnos por sus nada ortodoxos métodos. LEER MÁS.
Chazelle construye la película sobre una experiencia personal de su época en el instituto, donde tocaba la bateria y tenía auténtico terror a un profesor. El realizador centra el film en el pulso profesor -alumno, situando prácticamente todas las escenas en el marco de ensayos o actuaciones, siendo cada uno de ellos un "gran momento de la verdad" donde el alumno se juega absolutamente todo, comenzando siempre en la casilla de salida. 
Lo que el realizador quiere plantear es dónde está la barrera de lo ético, ¿hasta dónde puede un profesor llevar al alumno para elevarle a la categoría de genio? Este tema de la tiranía, el abuso de poder, a veces sadismo de un superior y la necesidad de llevar al máximo la capacidad del subordinado, se ha tratado con anterioridad en el cine pero dentro del mundo del espectáculo ("Cisne negro" de Aronofsky), el deporte o incluso el ejército ("La chaqueta metálica"), resultando novedoso que se vincule a la música donde se suele abordar más la necesidad del individuo de expresarse o la dificultad de ver reconocido el talento.
 El realizador trabaja en un increscendo donde se genera una expectativa sobre qué va a suceder en cada nuevo encuentro, una intriga sobre cómo se va a saldar el nuevo asalto. Este gran duelo profesor-alumno está cercano a un código de thriller psicológico, donde se plasma muy bien el poder que el profesor ejerce y la necesidad casi adictiva del alumno de buscar su reconocimiento.
J.K Simmons, el profesor, tiene un físico "muy gráfico", que remite de inmediato al territorio deseado: intolerancia, tensión, insatisfacción y que el actor completa con una interpretación formidable que no deja el mínimo margen a la empatía. Su fuerza gestual, por ejemplo, la forma de marcar cuándo los músicos deben comenzar o parar, es brutal. Miles Teller, resulta un poco insulso, en parte como consecuencia de la gran personalidad de Simmons.
La película puede interesar a muchos por la historia en sí, pero es especialmente atractiva tanto para los amantes del jazz por el total protagonismo de la música, como para aquellos que trabajan en labores relacionadas con el coaching.
(Valoración: 7 sobre 10) 

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